Había una vez, una niña que no tenía dinero y deseaba hacer unb regalo a su papá el día de Navidad, estaba triste porque no tenía dinero.
Estuvo pensando que regarlale, y tras mucho pensar, bajó al contenedor de papel para reciclar y buscó una caja, y un lazo arrugado, lo estiro y sonrió le serviría para atar su caja.
Se sento en el suelo y la llenó e besos, y la ató con su lazo para que sus besos no se escaparan y se la puso a su padre en las zapatillas.
A la mañana siguiente, su padre vió la caja y la abrió soriendo, pero al poco esa sonrisa desapareció, la caja estaba vacia.
Llamó a su hija, y la preguntó que, aquello que era.
La niña le miró muy triste y le dijo:- No está vacia, está llena de besos.
Moraleja:
Las cosas materiales no son importantes.
FELIZ NAVIDAD